Cuánto cuesta un chatbot para inmobiliaria en España
Hay tres niveles de precio y conviene no confundirlos. Un software de autoservicio que configuras tú cuesta entre 20 y 60 € al mes. Un asistente montado a medida por alguien que se ocupa de él va de 150 a 400 € al mes, más una puesta en marcha de 300 a 1.200 €. Y un proyecto de agencia con integraciones complejas empieza en varios miles de euros. Para una inmobiliaria pequeña o mediana, el nivel intermedio es el que suele tener sentido: una sola operación cerrada paga el año entero.
Publicado el 14 de agosto de 2026
Los tres niveles, y por qué se confunden
Cuando alguien pide precio de «un chatbot», hay tres productos distintos debajo de la misma palabra, y comparar sus precios entre sí no significa nada.
| Nivel | Precio típico | Qué haces tú |
|---|---|---|
| Software de autoservicio | 20–60 €/mes | Todo: los flujos, las respuestas, las pruebas y el mantenimiento. Te dan las piezas. |
| Montado a medida por una persona | 150–400 €/mes + 300–1.200 € de alta |
Nada, salvo revisar. Alguien lo monta con tus inmuebles y tus objeciones, y lo afina cada mes. |
| Proyecto de agencia | Desde 5.000–20.000 € | Dirigir el proyecto. Tiene sentido con varias sedes, integraciones raras o volumen alto. |
La comparación que se hace sola —y que sale mal— es la del primer nivel contra el segundo. Un producto de 29 € al mes no es «lo mismo más barato»: es un programa que alguien tiene que configurar, alimentar con tus datos y corregir cuando conteste mal. Si ese alguien va a ser tú, el precio real incluye tus horas. Si no lo va a ser nadie, el asistente contesta mal y la conclusión será que «la IA no funciona».
Qué encarece un presupuesto (y qué no)
Estas son las partidas que mueven el precio de verdad, por si te llega un presupuesto y quieres saber qué estás pagando:
- La voz. Atender el teléfono cuesta bastante más que contestar por escrito, porque se paga por minuto de conversación. En el mercado, el coste real por minuto ronda los 0,12–0,30 €, y eso condiciona cualquier tarifa plana que te ofrezcan: pregunta siempre cuántos minutos incluye y qué se paga después.
- La integración con tu CRM. Es la partida más variable y no depende de quien te lo monta, sino de lo que permita tu programa. Inmovilla, Witei, Inmotek o Ego no ofrecen lo mismo, y alguno obliga a trabajar con lo que haya. Es trabajo de una vez, no mensual.
- Los idiomas. En Salou o Cambrils no es un adorno: si media cartera es de extranjeros, el asistente que solo habla español deja leads sin atender.
- Los mensajes de WhatsApp. Aquí hay menos misterio del que parece. Responder a alguien que te ha escrito en las últimas 24 horas es gratis para cualquier negocio; lo que se paga son las plantillas que inicias tú, y son céntimos. Si un presupuesto carga «coste por mensaje» como partida gorda, pide el desglose.
Y una que no encarece nada, aunque lo parezca: el modelo de lenguaje. El coste de la IA en sí, para el volumen de conversaciones de una inmobiliaria normal, es una fracción pequeña del precio. Lo que se paga es el montaje y el mantenimiento.
Cómo saber si te sale a cuenta, sin hoja de cálculo
La cuenta de una inmobiliaria es más simple que en casi cualquier otro sector, porque el valor de una operación es muy alto. Con una comisión media de entre 6.000 € y 9.000 € por operación en esta provincia, la pregunta no es cuánto cuesta el asistente al mes: es cuántas operaciones al año necesitas para pagarlo.
Con un plan de 199 € al mes, el coste anual es de 2.388 €. Es decir: una sola operación cerrada al año que no habrías cerrado paga el asistente y sobra dinero. Y no hace falta creerse ninguna promesa de la IA para llegar a esa conclusión, solo aceptar que un lead que se contesta a los tres minutos tiene más posibilidades que uno que se contesta el lunes por la mañana.
Por eso, si estás valorando presupuestos, la pregunta útil no es «cuánto cuesta» sino «qué pasa si no funciona». Ahí es donde se ve si hay compromiso o solo tarifa: si no hay piloto corto, ni forma de irse sin penalización, ni una garantía concreta por escrito, el riesgo es todo tuyo.
Lo que yo cobro
Por coherencia con todo lo anterior: 290 € el piloto de 30 días, 199 € al mes el plan de la mayoría y 380 € al mes si quieres también el teléfono atendido con voz. Sin permanencia en ninguno, y con una garantía que va por escrito en la propia web.
El desglose completo, los complementos y las preguntas incómodas sobre costes están en la página de precios. Si después de leer esto crees que lo que necesitas es un software para configurar tú, dímelo y te digo cuál, sin cobrarte nada.
Preguntas sobre el coste
¿Cuánto cuesta un chatbot para una inmobiliaria?
Depende del nivel. Un software que configuras tú va de 20 a 60 € al mes. Un asistente montado y mantenido por alguien, de 150 a 400 € al mes más una puesta en marcha de 300 a 1.200 €. Un proyecto de agencia con integraciones complejas empieza en varios miles de euros. Para una inmobiliaria de 2 a 15 personas, el nivel intermedio es el que suele salir a cuenta.
¿Por qué hay chatbots de 29 € al mes y otros de 300 €?
Porque no son el mismo producto. El de 29 € es un programa que te dan para que lo configures, lo alimentes con tus datos y lo corrijas cuando falle; el trabajo lo haces tú y no aparece en la factura. El de 300 € incluye a alguien que lo monta con tus inmuebles y tus objeciones y lo afina cada mes con las conversaciones que han fallado.
¿Cuánto cuestan los mensajes de WhatsApp de un asistente?
Menos de lo que se teme. Responder a alguien que ha escrito en las últimas 24 horas no tiene coste por mensaje para el negocio; lo que se paga son las plantillas que inicia la empresa, y son céntimos por mensaje. Si un presupuesto carga el coste por mensaje como una partida importante, pide el desglose.
¿Merece la pena para una inmobiliaria pequeña?
La cuenta es sencilla porque el valor de una operación es alto: con comisiones medias de varios miles de euros por venta, una sola operación al año que no se habría cerrado paga el asistente entero y sobra. Lo que no tiene sentido es contratarlo si nadie va a atender las visitas que agende.