Veinte preguntas, contestadas.

Las que hace una agencia de la provincia cuando le explicas esto por primera vez, y las contestamos igual que por teléfono: diciendo también lo que el asistente no hace.

Cómo entra en tu día a día

¿Qué llamadas coge el asistente y cuáles no?

Las que tú decidas. El desvío se configura por condición en tu operadora: cuando la línea comunica, cuando nadie contesta después de unos tonos, o siempre a partir de una hora. Lo que descuelgas tú, el asistente no lo ve. Y es un ajuste de tu operadora, no una instalación en tu oficina.

¿Solo trabaja cuando tengo cerrado, o puede estar todo el día?

Como quieras. Lo normal es fuera de horario —noches, fines de semana y festivos—, porque es donde se pierden los clientes y donde no le pisa el trabajo a nadie de tu equipo. Si prefieres que esté también de día, entra en el mismo precio: no hay contador de minutos ni de mensajes.

¿Y si entran dos o tres llamadas a la vez?

Las coge todas. Un asistente no tiene línea ocupada: el número aguanta hasta 25 llamadas simultáneas, bastantes más de las que tiene una agencia de la provincia en su peor lunes. Nadie escucha un tono de ocupado ni espera en una cola.

¿Cómo me llega un lead? ¿Tengo que entrar a un panel?

Las dos cosas, y eliges tú. Tienes un panel propio con la ficha de cada persona, la conversación entera y los descartados con su motivo; y si lo quieres, un aviso por correo en cuanto la conversación se cierra. Del panel se exporta a Excel cuando te haga falta.

Qué dice y qué no dice

¿Puede inventarse un piso, un precio o una condición?

No, y no es una promesa: es cómo está montado. Solo puede hablar de lo que hay en la ficha de datos de tu agencia —tu cartera, tus zonas, tus honorarios, tus condiciones— y tiene prohibido rellenar huecos. Si un dato no está ahí, para él no existe.

¿Y si le preguntan algo que no sabe?

Lo dice y lo pasa. No improvisa: contesta que lo consulta en la oficina y que se le confirma, y la pregunta queda escrita en la ficha para que sepas con qué llamar. Un asistente que no sabe decir «no lo sé» es un asistente que miente antes o después.

¿El cliente sabe que está hablando con una IA?

Sí. Por teléfono lo declara en el saludo, antes de nada, porque el artículo 50 del Reglamento Europeo de IA lo exige. Y si alguien pregunta directamente si es una máquina, lo dice claro y sin excusas. No lo escondemos: es de las pocas cosas que ningún competidor de la zona pone por escrito.

Si me llama un francés o un marroquí, ¿en qué idioma le contesta?

En el suyo, desde la primera frase. Sigue la lengua del cliente —castellano, catalán, francés, inglés, árabe, chino— y el modelo cubre más de setenta. La ficha, en cambio, te llega siempre en el idioma de tu agencia, que se elige una vez al montarlo.

Hasta dónde decide

¿Puede descartar a un cliente él solo?

No, y es a propósito. Cualifica e informa, pero decirle no a alguien lo decide una persona: el artículo 22 del RGPD no deja que una máquina resuelva sola algo que afecta a un cliente. Lo que hace es marcar quién no encaja y por qué, para que tú lo veas en diez segundos. Y nunca pregunta por origen, religión ni situación familiar, que es lo que prohíbe la Ley 12/2023 de vivienda.

¿Qué pregunta exactamente para cualificar?

Lo que preguntarías tú: qué busca, en qué zona, con qué presupuesto, para cuándo y cómo lo financia. En alquiler pregunta además por los ingresos y la situación laboral, que es la criba que de verdad ahorra visitas. Las preguntas se ajustan a lo que tú pidas antes de arrancar.

¿Puede dejar la visita puesta en mi calendario?

Sí, y es el único extra que se cobra al mes: 20 €. Mira tu calendario, ofrece los huecos libres y deja la cita puesta. Si tu programa de gestión no permite escribir en su agenda, la pone en un calendario aparte y te avisa; nunca prometemos una integración sin haberla probado antes.

¿Y si se equivoca con un cliente bueno?

Lo ves. Te llega la conversación completa, palabra por palabra, así que si ha contestado algo que no querías se corrige el guion y no vuelve a pasar. Y si el cliente pide hablar con una persona, el asistente no insiste: te lo pasa con lo que ya ha contado. Además no hay contrato de meses, así que si un mes no te sirve, lo dejas.

Alquiler, venta y tu cartera

¿Sirve para alquiler o solo para venta?

Para los dos, y en alquiler es donde más se nota. Por cada piso de alquiler entran decenas de llamadas y la mayoría no llega a los ingresos que pide la propiedad: ese filtro, hecho a las once de la noche y sin que lo haga nadie de tu equipo, es la mitad del valor.

¿También atiende a propietarios que quieren vender?

Sí, y suele ser el lead que más vale. Distingue cuando quien escribe no busca piso sino que quiere vender el suyo, pregunta por la vivienda y por su situación, y te lo marca aparte. La valoración la haces tú: eso no lo delega.

¿Qué necesitáis de mí para montarlo?

Cuatro cosas y una tarde: tus zonas, tus horarios, tus honorarios y a quién no quieres atender. Y la cartera, en resúmenes de cada inmueble: en Excel, en JSON o en el formato que ya te saque tu programa, el que acordemos. Todo eso entra en el precio.

¿Funciona con mi CRM? ¿Y si mi programa no tiene API?

La cartera en Excel o en JSON funciona con cualquier programa y va incluida, así que no necesitas CRM para empezar. El extra de conexión con el CRM (600–1.200 €, pago único) es otra cosa: que nos enganchemos a tu programa para leer y escribir solos, sin que nadie mande nada a mano. Eso sí depende de que tu CRM tenga API, y se comprueba antes de cobrarlo.

Datos, contrato y confianza

¿Quién responde legalmente de los datos de mis clientes?

Tu agencia. Es la responsable del tratamiento y nosotros el encargado, que es la figura que pone el RGPD para quien trata datos por cuenta de otro. Se firma un contrato de encargado del tratamiento antes de poner nada en marcha, y te lo pasamos para que lo leas antes de decidir.

¿Por dónde pasan las conversaciones y quién más las ve?

Por el modelo que genera la respuesta, y por nosotros para mantener el asistente. El proveedor del modelo actúa como subencargado, con su acuerdo firmado, y puede tratar el texto fuera de la Unión Europea con las garantías contractuales que exige el RGPD. Lo decimos así porque es así: quien te prometa que con un asistente de este tipo nada sale de Europa, no te lo está contando todo.

¿Se guardan las grabaciones de las llamadas?

No. Del teléfono se guarda la transcripción en texto y nunca el audio. Es lo que necesitas para saber qué se dijo, y es justo lo que menos hay que custodiar.

¿Puedo verlo funcionando con mis datos antes de pagar?

Sí. En media hora montamos una versión con tus zonas, tus precios y unos cuantos pisos tuyos, y la pruebas tú llamando o escribiendo. Y antes incluso de eso puedes hablar con la demo de una agencia inventada sin dejar ni un dato: está en la web y contesta al momento.

¿Y de dinero? Están aparte, con la cifra delante: el precio, los dos extras y seis preguntas más.

¿Te queda alguna que no está?

Media hora y lo ves funcionando con tus datos. Te decimos en esa llamada si en tu agencia esto tiene sentido o no. Si no lo tiene, te lo diremos.

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